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¿Monstruo, mito o delicatessen?


Los residentes de un pueblo de la región de Rostov, en Rusia, cogieron a una criatura extraña hace dos semanas, después de una fuerte tormenta en el mar de Azov.

La criatura, con cierta apariencia de tiburón, producía sonidos chillones extraños. Los pescadores creyeron al principio que habían recogido a un extranjero y decidieron filmar al monstruo con la ayuda de la cámara del teléfono.
Las imágenes muestran claramente la cabeza de la criatura, el cuerpo y la cola larga. Pesaba casi 100 kilogramos, según la información de Komsomolskaya Pravda.

Sin embargo, los ufólogos (muy numerosos y activos en Rusia) y los científicos quedaron duramente decepcionados cuando descubrieron que los pescadores se habían comido al monstruo. (De suponer que cuando descubrieron que no era "un extranjero").

Dijeron que ellos no se asustaron de la criatura, así que decidíeron utilizarlo como comida. Uno de los hombres dijo que era el plato más delicioso que él había comido nunca.

El Presidente del servicio de fenómenos anómalos, el ufólogo Andrei Gorodovoi, indicó que la criatura, que él pudo ver en el vídeo, era un ser anómalo (una mutación genética patológica; también ha nacido una niña cíclope, con un sólo ojo en la frente, y otra pequeña sin boca, aunque sin relación geográfica alguna).

Sin embargo, añadió que podría ser descrito casi como una forma extraterrestre de vida. Gorodovoi rechazó también la versión sobre sirenas :
“Hay muchas leyendas sobre las sirenas que viven en el mar de Azov. Sin embargo, los especialistas del servicio para los fenómenos anómalos nunca han confirmado esos cuentos de hadas. Por otra parte, no negamos la posibilidad de otras formas de vida en el mar de Azov”, dijo el ufólogo.

Heródoto, el Padre de la Historia, del s.V ane., narra la antiquísima leyenda de Hércules que se apareó, junto a las orillas del mar de Azov, con una sirena, símbolo de la antigua diosa madre primordial de las aguas (Rea, Apia o Gaia) y engendró a los primeros escitas.

También entre los más antiguos mitos de Súmer, de tradición anterior a la propia cultura de Ur, Ebla o Eridú y al tercer milenio ane., se hablaba de siete seres llamados Ummani ("artesanos"), que habrían salido del mar primigenio (Apsu) y enseñado a los hombres todas las ciencias y conocimientos. Entre ellos destacaba uno conocido como Adapa y Oannes, el "hombre pez".

En el mito de los nueve Telquines, con cabeza de perro y manos con aletas, forjadores de la hoz de Cronos y el tridente de Poseidón, se les hace proceder de tres ciudades rodias, poblando desde allí, por primera vez, Creta, y siendo los primeros hombres que tallaran imágenes de los dioses.

Zeus decidió destruirles con un diluvio, porque se habían inmiscuido en el clima, tejiendo nieblas mágicas y atacando las mieses con agua venenosa de la laguna Estigia. Avisados por Ártermis, huyeron por mar, algunos a Beocia, levantando el templo de Atenea en Teumeso; otros a Sición, a Licia o a Orcómeno, donde se transformaron en sabuesos y devoraron a Acteón (con las Ménades).

Zeus destruyó, pues, a los Telquines en Teumeso con el diluvio; Apolo, disfrazado de lobo, destruyó a los de Licia y también desaparecieron en Orcómeno, aunque parece que restaron algunos en Sición.

“Una divina serpiente de enorme tamaño se apareció a Halia, hija de Síbaris, cuando entraba en el soto de Ártemis (el soto estaba en Frigia) y yació con ella. Y de esta unión surgieron los ophiogenéis (“nacidos de la serpiente”) de la primera generación”, C. E., XII, 39.

Otra muy antigua tradición recogida por Eliano es la de los peces de Mira, bahía de Licia, “que tiene una fuente y hay allí un templo consagrado a Apolo. El sacerdote de este dios distribuye la carne de las vacas que le sacrifican, y acuden en tropel los “orfos” y comen la carne como comensales invitados a un banquete.

Los oferentes se alegran y consideran un buen augurio para ellos el banquete de los peces y dicen que el dios (Apolo) les es propicio porque los peces se sácian con su carne...” (XII, 1).

Ya en el s. I, Eliano comenta del salmonete:
“En Eleusis es venerado por los iniciados y el motivo de esta veneración es doble: unos dicen que porque tiene tres alumbramientos al año, y otros que porque se come a la liebre de mar” (lagon: el pez erizo), “que es mortífera para el hombre”, IX, 51.

Y, en II, 41: “De todos los animales marinos, el salmonete es el más glotón y el más dispuesto, sin disputa alguna, a devorar cualquier cosa que se ponga a su alcance” (como el iniciado, que debe ingerir algo cuya naturaleza ignora). “El salmonete puede alimentarse también de cadáveres de hombre o de pez. Experimenta placer en devorar alimentos inmundos y fétidos”, ¿el kykeon?

Y también, IX, 65: “Dicen que los iniciados en los misterios de las dos diosas (Deméter y Koré) no se avienen a comer cazón. Pues no es alimento puro ya que este pez pare por la boca... Estos mismos iniciados se abstendrán de gustar el salmonete y lo mismo haría la sacerdotisa de la Hera de Argos”.

Explica R. Graves: “Se hacía surgir nieblas mágicas mediante hechizos con sáuce. El agua de la Estigia se debía beber en una copa hecha con un casco de caballo, porque los Arcadios adoraban a la diosa cabeza de yegua. Las ciudades rodias que fundaron: Camira, Yálisa y Linda, son las tres personas de la tríada lunar, son emanaciones de Danae” (M. G., 54, 2).

Los arcadios, según la tradición helena y romana (Heródoto, Virgilio), eran reconocidos como los hombres más antiguos, anteriores a la existencia de la luna.

Ictiólogos locales de Rostov dijeron que el "pez" se parecía a un esturión (en el Volga hay tres tipos de esturiones). Era un "individuo" extremadamente interesante. Nunca había visto algo similar antes en toda mi vida” dijo el especialista.

http://www.fark.ru/media/video/prikols6/i1645




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