A(H1N1): Conspiració, terror i negoci
En 1977, el virus A(H1N1) causante de la pandemia de gripe de 1917, creado a partir de un virus aviar en el Instituto Tecnológico de Massachusets (Boston) e introducido por las tropas americanas que se incorporaron al conflicto, fue recuperado por científicos americanos de un cadáver de mujer inuit ( Inuit: Persona, ser humano; esquimal: "come crudo"). Ese virus reapareció poco después, provocando una epidemia más letal que las anteriores de los años precedentes, y acostumbrándonos después a la vacunación general y habitual entre los "grupos de riesgo", cada vez más amplios según las ventas y comisiones de los laboratorios y sus médicos a sueldo lo permiten. El negocio de las vacunas crece, como el de los seguros, proporcionalmente a la capacidad adquisitiva de la población. Su crecimiento repercute directamente en el encarecimiento de los fármacos y de la propia asistencia médica. La privada tiene el límite en las rentas del cliente y su capacidad de crédito. La p...