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Las más caras máscaras de Mas, de rebajas


Se autoproclaman -entre otras máscaras de carnaval neoliberal, es decir, viejo franquista- nacionalistas catalanes, pero les quitan los impuestos a los ricos, sus votantes y miembros de club, porque si no estos amenazan con llevarse la pasta, dicen. Es el lema monárquico absolutista: ¡Todo por la Pasta!

Pasan por alto lo bien sabido: que los Carceller viven en Londres, entre otros de los grandes oligarcas nazionales de CiU y PP. O que los Carulla o los dueños de Cobega, o cualquiera de los nazionalistos de pandereta y sardaneta, nunca han mirado más que el beneficio personal y muy PPrivado, como cualquiera de la casta a la que pertenecen. Como ellos mismos.

Quieren que olvidemos que gobernaron a coro y de la mano con los habitantes de la Moncloa, fueren quienes fueran, a cambio de una patente de corso continuada, sin descubrir nunca que la financiación era un asco, pese a ser banqueros. A cambio, eso sí, de obviar lo evidente y venderlo tergiversado y bien manipulado a través de su propaganda, y de tejer extensas telarañas de corrupción que alcanza y pone al descubierto el evidente pacto, traición y burla que son aquella constitución de papel higiénico y sus conspiradores transicionales ejemplares de los grandes partidos que han expoliado y expolian las hispanias, encabezados por el PP-PSOE-PNV y CiU.

Pero como el brindis del Pacto fiscal se lo rompió Rajoy antes de llenar las copas de cava extremeño, Mas se proclamó heredero de Guifré y nuevo führer hacia la independencia de Bavaria, perdón Catalunya. No con el viejo Catalunya für alles que le enseñaron en el cole a Pujol, sino con el nuevo MasCatalunyaPelsPebrots, y seguir pactando con el PP-PSOE mientras inventan otro discurso nuevo para llenar las homilias del bocazas Homs.

Iban a dirigir las masas exhaustas hacia una libertad sin sanidad pública, sin educación -más que para pijos a caballo, educastrados y subvencionados, preferiblemente opusitori@s- y con la justicia franquista, en que el juez firma lo que el pasma ha sentenciado, juzgado y ejecutado sin derecho a juicio. Sin derechos ni defensa, ni justicia más para quien pueda pagar lo que sea o sobornar un gobierno de esponjas podridas para ser indultado si topó con un juez decente o con mal día.

Ahora, tras la aplastante derrota, no dimite: busca alianzas para repartirse el pastel y todos contentos, con quien sea. ICV-EUiA o la CUP mantienen una butifarra y cuchufleta que sólo le deja ERC -el viejo pactador y apoltronador de esperpentos diversos, eso sí, muy catalanes- y un PSC que, en pleno naufragio, se encuentra con que en Parets del Vallés o Sabadell y Montcada los botes de salvamento se los había vendido algún chorizo sin avisar. A Navarro le faltan manos para tapar vías de agua, y más compromisos con quien jamás los cumplió sería un suicidio que CiU -y el resto- agradecerían sin duda, pero que Navarro no parece dispuesto a asumir.

CiU ha llegado a amenazar con otras elecciones -los carteros aplauden la idea- que tras el anuncio   del PP de joder a los pensionistas bobos que le votan tras las elecciones podría acabar de fastidiar a su querida Alicia y los votos que le quitaron a los "socialistas" de acento Montilla, que se lo creen todo.

Pase lo que pase: Esto es la dictadura franquista en un nuevo acto del sainete, y lo venimos repitiendo mientras otros juegan a Farmville, miran los Simpson o tuitean desde los escaños, con camisetas para idiotas donde claman "Tibet libre". Una dictadura bajo los mismos principios del Antiguo Régimen, las monarquías absolutistas. Una aristocracia burguesa -la oligarquía- ocupando al tiempo y a dedo todos los espacios de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, y pasándose ley y ética por el forro de la cartera.

Y hay quien juega y sigue jugando a los debates parlamentarios -en que unos mienten descaradamente y los otros mantienen una ligera indignación correctamente expresada- mientras la calle se desangra y los consellers mienten ante la propia comisión parlamentaria como niñatos cabrones ante la monja en el parvulario. Con la misma jeta y sin que tiemble un ápice el oleaje. Sin que nadie alce la voz o profiera un "embustero".

Da asco ser parte de eso que algunos llaman España. El mismo que da una Catalunya en manos de la misma calaña, pero con ny.


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