El Colomí Missatger

Opinió política, mitologia i història de les religions

Poli bueno, poli malo

Como el perro de Pavlov y la campana, compulsivamente, al grito de guerra: ¡que viene el coco!, el pueblo español se ha echado a las urnas en desesperada huida hacia adelante. Mejor firmar la declaración del poli bueno, que te ofrece sólo cuatro años y un día con salarios de miseria más, antes de que venga el poli malo, Charlton Heston con la vara de Moises y el rifle, y te declare el asesino de Lincoln, quien, después de tirarse a la platea desde el club y trincarse una pierna, huyó cojo y aún le buscan, por más que dijeran haberle identificado: (¿John Huggs?).
El servicio de inteligencia yanqui siempre fue raudo y eficaz, desde antes de Lincoln. Ya le vigilaban la marihuana a Washington y a Franklin, que es el único inventor de pararayos que sobrevivió a la prueba experimental (¿será aislante el THC?).
Yo lo entiendo, desde mi resignado verlas venir. A escritos anteriores me remito, como la Izquierda eufemística o, como tantos otros compañeros, denunciando una ley electoral que es un insulto a los que aprobábamos las mates (los que sacaban excelentes deben sobrevivir con prozac, pobrecillos), y que da a la derecha catalana tres veces más diputados con un quinto menos de votos, como al PNV que es el PP vasco -en su franja de derecha civilizada, excluidos los de la gallina abanderada, pollitos de FAES-.
En CIU hay, por desgracia, derechona gallinera, y mucha, desde Sarriá a la Rambla de Badalona, aunque la hagan cantar el virolai mientras comen zarzuela de pescado y se reparten las esquinas. Los zopilotes, desde el copal, sueñan con el reparto del gran capitán zapatero de león y las migajas de panes y peces que sus farándulas voceras multipliquen, mientras sus dedos las desmenuzan hasta la mágica y sagrada transunstanciación, mediante la cual el dinero público acaba en cuentas privadas.
La lógica de Pavlov -y del perro- apunta a que, en otros niveles electorales, otro será el voto útil pues óbviamente siguen habiendo en Euzkadi, Galicia, Valencia, Aragón, Baleares y Cataluña, más de dos partidos sobre el 5% de electorado.
Y ha de ser más llevadera la dentellada de un ZP que deberá gobernar como socialista con pocas excusas -aunque la ley electoral es cosa de muchos más y ni él ni su rival de mus están por el órdago-, también en Catalunya, si no quiere ver el castillo de naipes Montilla hundirse en un socavón definitivo para la familia socialista, entre maulets y ladridos.
También me alegra, hablando de familias, que los de CiU, con el Rajoy y el lejía Acebes haciendo piña, deberán sostener las columnas de pórfido y basalto de Gaudí para que no las tire el Ave Alvarez, (el Sistach les bendecirá desde el Tibidabo y Rouco desde el Valle de los Caídos, con Esperanza y Botella). Igual voy a verlo y llevo a mi primo francés, que cree que España es como Europa porque nunca ha visto Eurovisión. Este año se entera, pobrecillo. Le enviaré unas ñoras para que se consuele, que la cerveza se la fabrica él. Ñoras, para ñorar de verdad, sólo hay en España, de espanto.


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