El Colomí Missatger

Opinió política, mitologia i història de les religions

Iustithia o justi y cía

El muy remoto y latinohelénico origen del término justicia es, etimológicamente, "hijo de la abuela". No me extenderé mucho, pues es muy complejo, pero sí aclararé algunas cosas.
Ius (Iuspater: Júpiter, abuelo mítico de todos los pueblos arios, el Zeus o Dyaus Pita, Ahura Mazda o Enzu....) es en latín: derecho, ley.
Y el pater familias era quien dictaba la ley para propios y esclavos en su dominio (de domus: casa) pues por ello era el domine (amo), sacerdos (dueño de los esclavos de Ceres, es decir, arcaicamente, los labradores y porqueros o cerdos; cerdo en latín no era puerco (porcus, sus), sino "esclavo de Ceres", pues se solía capturar gente y obligarla a recoger el trigo y matar a los cerdos, cosas que nadie quería hacer); y flamen dialis ("portador de la antorcha de Dia", que es Júpiter en su aspecto tenebroso, como su imagen temida e innombrable, y "hermano" metafórico, Plutón, gr. Aides o Hades, señor de los muertos, los infiernos y las riquezas, de donde plutocracia o "gobierno de los ricos").
Si han sobrevivido a lo anterior: Tithi es, en lenguaje antiguo griego de bebés, "la tata", es decir, la abuela (y la tía). Pues, antes de que, en 1625 ane (antes de nuestra era), el volcán de Thera (o Santorini, al norte de Creta), petara y diera origen a la Atlántida del Timeo y el Critias, todo el Mare Nostrum era de ellas, las damas del matriarcado que dominaba el mundo mediterráneo y europeo, hasta que, el caos posterior a la erupción, produjera un cambio brusco en el orden aceptado que cambió el mundo y le sumió en el terror, la guerra, la superstición, la barbarie (etim. "confusión linguística") y los imperios guerreros que aún duran.
De Ius añadiré (imprescindible) que deriva de una partícula indoeuropea que, ya en la Hélade, significaba hijo, y se ponía de sufijo detrás del nombre o del apodo. Exactamente lo mismo que hacían los godos Munio con Muñoz, Día con Díaz (nombre propio como Men, Mendo o fem. Mencía, de donde Mendez) o Diez y Dieguez de Diego, Hernán (Hernández y Fernández), Gutierrez, Pérez (de Pero o Pedro), Jiménez (de Simón-Ximen o Eximenis), o los eslavos en is (cirílico ic), como Gomis o Duric, Antic...
Y la justicia, entonces, la impartía la abuela, porque el abuelo solía estar criando malvas en guerras lejanas o cacerías para contar en focs de camp. Como hoy, aunque el abuelo la diñe en el tajo o de aburrimiento y asco recién jubilado con una paga indecente de esclavo -mientras ciertos cerdos castellanos se jubilan llevándose la caja fuerte y dejando la luz encendida-.
La abuela, en cuanto se despiste o se consiga plaza (que si no hay pasta o enchufe bipartidista no hay plaza pero sí listas de espera para lo que quieras gratis), va al armario que dejaron vacío los curas que ahora son gays liberados y votan al PPPSOE, con las monjas que ahora matan afganos -si hay que menester- en defensa propia, porque en urdu y pashtu es jodido hablar de democracia, justicia, dios y su puta madre, y son mujeres soldado liberadas. Y cuidado con Soylen Green, que lo predijo Arthur C. Clark.
Yo, visto que los sucesores de Franco quitaron los estudios nocturnos "porque generalizaban la educación obligatoria" y, la poca educación que había, la cambiaron por destrozar la escuela pública conseguida y financiar, con la pasta pública "concertada" (que es manera fina de robar, estopati, estopami PPCiU-PPPSC), los caballos de la pijería de sarriá -hay que ser cabrón/a-, con dispensa papal y la iglesia robando a espuertas en "colegios" donde -como toda la vida- se educastra a las personas y se las convierte en creyentes no pensantes, prefiero a mi abuela, que tenía mala leche (era de Almería y razones para estar cabreada tenía millares) y ya no te digo a mi padre (comandante de carabineros de la República), antes que al descerebrado que considera -pasándose atribuciones y la sacrosantaconstitución por la indecencia- que la educación de la ciudadania es materia objetable pero la religión católica -el negocio mafioso mejor conocido en sus infinitas virgas o ramas genealógicas- y su falseada historia de principio a fin es algo obligatorio para todos los españolitos.
El ¡váyase a la mierda! del compañero LABORDETA (sicopiaraisgae), es pequeño. El infierno de mierda del chiste de Fraga, también. Mi abuela -que era más inteligente que cualquier juez hecho en años inútiles de papápagatodoynoveasquienespapá- decía que, determinada gentuza, debía tener siete vidas para poderles matar siete veces. Los budistas le llaman karma y los jaínos ni pisan escarabajos porque reconocen a algún juez ya muerto en el bicho, que pagará miles de años de reencarnaciones entre animales inmundos para compensar el daño que hizo cuando, tuvo la oportunidad de ser humano, pero eligió convertirse en una bestia sin principios, ni ética ni valores morales.

¡Viva la Pepa, que mi pobre abuela, Ana María Cándida Suárez Maldonado, a estas horas debe ser ya una nube de Ganímedes!


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